
Pavimento epoxi en Navarra
Aplicamos pavimento epoxi con espesor en naves, almacenes y locales de trabajo: autonivelante si buscas un plano liso, multicapa si hay más castigo. Aguanta aceite, químicos y ruedas de carretilla, siempre que no le dé el sol directo.
Pavimento epoxi: qué es y en qué se nota el grueso
El epoxi es una resina de dos componentes que, al mezclarse, endurece y forma una capa muy dura. Lo que separa un pavimento de una mano de pintura es el grueso: la pintura se queda en décimas de milímetro y la primera carretilla ya la marca, mientras que aquí hablamos de varios milímetros que soportan trabajo diario.
Hay dos formas de hacerlo. El autonivelante se vierte y se reparte hasta dejar una lámina lisa, fácil de barrer, pensada para almacenes y zonas de montaje. El multicapa alterna capas de resina con espolvoreo de árido de cuarzo: gana grueso, aguanta más abrasión y agarra mejor donde hay humedad o una rampa suave.
También tiene límites, y preferimos contártelos. Con el sol directo amarillea, así que junto a un portón siempre abierto hay que pensar en otra capa final. Y como es rígido, sufre con el agua muy caliente y con una base que se mueve. Por eso, antes de decidir, siempre preguntamos qué va a pasar por encima.
- Comprobación de humedad, grietas y nivel de la solera
- Fresado o granallado con aspiración para abrir el poro
- Fisuras y labios de junta reparados antes de la primera capa
- Imprimación que ancla todo el sistema a la base
- Autonivelante o multicapa con árido de cuarzo, según el uso
- Pasillos y zonas de carga señalizados en otro color
Pavimentos epoxi: dónde rinden y dónde conviene otra cosa
Nos llaman por situaciones como estas, y la última es la que pide pensarlo dos veces:
- Almacén cuya solera ya enseña las rodadas de las carretillas
- Zona de fabricación donde caen aceites, disolventes o productos de limpieza fuertes
- Sala de montaje que necesita un suelo liso y sin polvo
- Local de trabajo con una pintura vieja que se levanta a trozos
- Nave que quiere separar por colores pasillos, carga y producción
- Entrada con sol directo buena parte del día, donde valoramos otro acabado
Cómo aplicamos un pavimento epoxi en Navarra
Antes de la epoxi anotamos qué productos caen y por dónde pasan las carretillas, y luego comprobamos cómo está la solera.
Cuéntanos qué rueda y qué cae
Por teléfono, por WhatsApp con fotos o con el formulario: los m² aproximados, qué máquinas circulan y qué líquidos llegan al suelo. Con eso ya pensamos en un sistema.
Visita y prueba de la base
Medimos y miramos grietas, juntas, humedad y qué recubrimiento hay. Al acabar la visita ya sabes qué sistema te proponemos y tienes un precio cerrado.
Abrimos el poro
Fresamos o granallamos con aspiración, sellamos fisuras y rehacemos los labios de junta. El epoxi agarra tanto como le deja una base limpia y abierta.
Imprimación y grueso
Damos la imprimación, vertemos el autonivelante o levantamos el multicapa con árido y cerramos con la capa de sellado. Si tienes que seguir trabajando, vamos por zonas.
Vuelven las carretillas
Te avisamos de cuándo se puede andar por encima y, más adelante, de cuándo pueden entrar las ruedas y las estanterías con carga.
Qué mueve el precio por m² de un pavimento epoxi
- Metros a cubrir. En una superficie grande, el arranque de obra y la maquinaria se reparten entre más m² que en una sala pequeña.
- Base y preparación. Una solera sana solo pide granallado; con pintura vieja, grasa o grietas, el trabajo previo crece bastante.
- Cargas y espesor. Las transpaletas de un almacén ligero y las carretillas de una línea pesada no piden los mismos milímetros.
- Autonivelante o multicapa. Cambian el material y las pasadas; el árido y la capa de sellado también suman.
- Fases, juntas y accesos. Trabajar por zonas, respetar muchas juntas o tener mal acceso a la nave se nota en el m².
Pavimento epoxi en toda Navarra
Este pavimento epoxi lo aplicamos en toda Navarra: mira estas localidades y, si falta la tuya, cuéntanos dónde está la nave.
Lo que nos preguntan del pavimento epoxi en Navarra
En el grueso y en lo que aguanta. Una pintura es una película fina que protege un suelo de poco uso. El pavimento lleva imprimación y varios milímetros de resina, a veces con árido, y soporta el trabajo de un local con máquinas. Si dudas cuál te toca, lo vemos juntos.
Sí, es donde mejor funcionan: son muy duros y resisten aceite, muchos químicos y el desgaste de las ruedas. Eso sí, nos tienes que decir qué producto concreto cae y cuánto peso llevan las carretillas, porque de ahí sale el espesor que te proponemos.
Aguanta, pero amarillea con el tiempo y pierde el color uniforme, un cambio que se nota sobre todo en el aspecto. Donde el sol entra de lleno solemos proponer un acabado de poliuretano encima, y al aire libre buscamos directamente otro sistema.
El autonivelante si quieres un suelo liso y fácil de barrer en un sitio seco, como un almacén. El multicapa si hay golpes, humedad o más abrasión, porque el árido le da cuerpo y agarre. Para tramos muy mojados, mira los pavimentos antideslizantes.
Primero nos acercamos a ver el suelo, porque el estado de la base es lo que más cambia las cuentas. Con eso medido, te pasamos una cifra cerrada y por escrito antes de arrancar ninguna máquina, de forma que sepas exactamente a qué atenerte.
Sí, vamos a cualquier punto de la comunidad: la comarca de Pamplona, la Ribera, Tierra Estella, la Zona Media, la Sakana, el norte y la zona de Sangüesa. Allí donde tengas el local, llevamos nosotros la maquinaria y el material.
¿No ves lo que necesitas?
Puede que tu suelo no se parezca al de esta página. Cuéntanoslo: vemos la base y te decimos qué le conviene, y si hay más suelos, los miramos en la misma visita.
¿Qué rueda y qué cae sobre tu suelo?
Dinos los m² aproximados, qué máquinas circulan y qué líquidos llegan al suelo, y mándanos unas fotos. Te respondemos con lo que nos parece y quedamos para ir a verlo.