Pavimento epoxi en Navarra

Pavimento epoxi en Navarra

Aplicamos pavimento epoxi con espesor en naves, almacenes y locales de trabajo: autonivelante si buscas un plano liso, multicapa si hay más castigo. Aguanta aceite, químicos y ruedas de carretilla, siempre que no le dé el sol directo.

✓ Hecho. Te llamamos para ir a ver ese suelo.

Pavimento epoxi: qué es y en qué se nota el grueso

El epoxi es una resina de dos componentes que, al mezclarse, endurece y forma una capa muy dura. Lo que separa un pavimento de una mano de pintura es el grueso: la pintura se queda en décimas de milímetro y la primera carretilla ya la marca, mientras que aquí hablamos de varios milímetros que soportan trabajo diario.

Hay dos formas de hacerlo. El autonivelante se vierte y se reparte hasta dejar una lámina lisa, fácil de barrer, pensada para almacenes y zonas de montaje. El multicapa alterna capas de resina con espolvoreo de árido de cuarzo: gana grueso, aguanta más abrasión y agarra mejor donde hay humedad o una rampa suave.

También tiene límites, y preferimos contártelos. Con el sol directo amarillea, así que junto a un portón siempre abierto hay que pensar en otra capa final. Y como es rígido, sufre con el agua muy caliente y con una base que se mueve. Por eso, antes de decidir, siempre preguntamos qué va a pasar por encima.

Pavimento epoxi en Navarra
  • Comprobación de humedad, grietas y nivel de la solera
  • Fresado o granallado con aspiración para abrir el poro
  • Fisuras y labios de junta reparados antes de la primera capa
  • Imprimación que ancla todo el sistema a la base
  • Autonivelante o multicapa con árido de cuarzo, según el uso
  • Pasillos y zonas de carga señalizados en otro color

Pavimentos epoxi: dónde rinden y dónde conviene otra cosa

Nos llaman por situaciones como estas, y la última es la que pide pensarlo dos veces:

  • Almacén cuya solera ya enseña las rodadas de las carretillas
  • Zona de fabricación donde caen aceites, disolventes o productos de limpieza fuertes
  • Sala de montaje que necesita un suelo liso y sin polvo
  • Local de trabajo con una pintura vieja que se levanta a trozos
  • Nave que quiere separar por colores pasillos, carga y producción
  • Entrada con sol directo buena parte del día, donde valoramos otro acabado

Cómo aplicamos un pavimento epoxi en Navarra

Antes de la epoxi anotamos qué productos caen y por dónde pasan las carretillas, y luego comprobamos cómo está la solera.

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Cuéntanos qué rueda y qué cae

Por teléfono, por WhatsApp con fotos o con el formulario: los m² aproximados, qué máquinas circulan y qué líquidos llegan al suelo. Con eso ya pensamos en un sistema.

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Visita y prueba de la base

Medimos y miramos grietas, juntas, humedad y qué recubrimiento hay. Al acabar la visita ya sabes qué sistema te proponemos y tienes un precio cerrado.

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Abrimos el poro

Fresamos o granallamos con aspiración, sellamos fisuras y rehacemos los labios de junta. El epoxi agarra tanto como le deja una base limpia y abierta.

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Imprimación y grueso

Damos la imprimación, vertemos el autonivelante o levantamos el multicapa con árido y cerramos con la capa de sellado. Si tienes que seguir trabajando, vamos por zonas.

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Vuelven las carretillas

Te avisamos de cuándo se puede andar por encima y, más adelante, de cuándo pueden entrar las ruedas y las estanterías con carga.

Qué mueve el precio por m² de un pavimento epoxi

  • Metros a cubrir. En una superficie grande, el arranque de obra y la maquinaria se reparten entre más m² que en una sala pequeña.
  • Base y preparación. Una solera sana solo pide granallado; con pintura vieja, grasa o grietas, el trabajo previo crece bastante.
  • Cargas y espesor. Las transpaletas de un almacén ligero y las carretillas de una línea pesada no piden los mismos milímetros.
  • Autonivelante o multicapa. Cambian el material y las pasadas; el árido y la capa de sellado también suman.
  • Fases, juntas y accesos. Trabajar por zonas, respetar muchas juntas o tener mal acceso a la nave se nota en el m².

Pavimento epoxi en toda Navarra

Este pavimento epoxi lo aplicamos en toda Navarra: mira estas localidades y, si falta la tuya, cuéntanos dónde está la nave.

Lo que nos preguntan del pavimento epoxi en Navarra

En el grueso y en lo que aguanta. Una pintura es una película fina que protege un suelo de poco uso. El pavimento lleva imprimación y varios milímetros de resina, a veces con árido, y soporta el trabajo de un local con máquinas. Si dudas cuál te toca, lo vemos juntos.

Sí, es donde mejor funcionan: son muy duros y resisten aceite, muchos químicos y el desgaste de las ruedas. Eso sí, nos tienes que decir qué producto concreto cae y cuánto peso llevan las carretillas, porque de ahí sale el espesor que te proponemos.

Aguanta, pero amarillea con el tiempo y pierde el color uniforme, un cambio que se nota sobre todo en el aspecto. Donde el sol entra de lleno solemos proponer un acabado de poliuretano encima, y al aire libre buscamos directamente otro sistema.

El autonivelante si quieres un suelo liso y fácil de barrer en un sitio seco, como un almacén. El multicapa si hay golpes, humedad o más abrasión, porque el árido le da cuerpo y agarre. Para tramos muy mojados, mira los pavimentos antideslizantes.

Primero nos acercamos a ver el suelo, porque el estado de la base es lo que más cambia las cuentas. Con eso medido, te pasamos una cifra cerrada y por escrito antes de arrancar ninguna máquina, de forma que sepas exactamente a qué atenerte.

Sí, vamos a cualquier punto de la comunidad: la comarca de Pamplona, la Ribera, Tierra Estella, la Zona Media, la Sakana, el norte y la zona de Sangüesa. Allí donde tengas el local, llevamos nosotros la maquinaria y el material.

¿No ves lo que necesitas?

Puede que tu suelo no se parezca al de esta página. Cuéntanoslo: vemos la base y te decimos qué le conviene, y si hay más suelos, los miramos en la misma visita.

¿Qué rueda y qué cae sobre tu suelo?

Dinos los m² aproximados, qué máquinas circulan y qué líquidos llegan al suelo, y mándanos unas fotos. Te respondemos con lo que nos parece y quedamos para ir a verlo.

✓ Hecho. Te llamamos para ir a ver ese suelo.