
Pavimentos antideslizantes en Navarra
Damos agarre a rampas, muelles de carga, zonas mojadas y escaleras de servicio con un multicapa de resina y árido de cuarzo o corindón. Graduamos el grano según quién pisa y qué rueda, para que sujete sin que limpiarlo se vuelva un problema.
Pavimento antideslizante: de dónde sale el agarre
El agarre no viene de un líquido milagroso, sino de la textura. Sobre la resina fresca espolvoreamos árido de cuarzo o corindón, que queda atrapado, y una capa de sellado lo fija. Ese relieve rompe la película de agua o aceite que se forma entre el suelo y la suela o la rueda, y es lo que evita el patinazo.
El tamaño del grano lo decide casi todo. Cuanto más grueso, más sujeta, pero también cuesta más de limpiar y gasta más las ruedas. Por eso no ponemos el mismo en todas partes: en un pasillo algo húmedo basta un grano fino, y en una rampa con carretillas cargadas o en un muelle expuesto a la lluvia subimos el tamaño.
Un mismo suelo rara vez necesita igual agarre en todos sus metros. Lo habitual es reservar la textura fuerte a los tramos que la piden y dejar el resto más liso, para que la fregadora pase bien. El corindón, más duro que el cuarzo, lo guardamos para los sitios donde el paso de ruedas gastaría antes el relieve.
- Revisión de los tramos que patinan y de por dónde corre el agua
- Base preparada con aspiración, sin grasa ni restos sueltos
- Imprimación y capa de resina sobre la que se fija el árido
- Grano de cuarzo o corindón elegido para cada tramo
- Capa de sellado que deja el relieve fácil de limpiar
- Remates en bordes de muelle, peldaños y arranques de rampa
Dónde hacen falta pavimentos antideslizantes
El problema suele aparecer en alguno de estos tramos:
- Rampa de carga donde la carretilla pierde tracción cuando llueve
- Muelle con el borde siempre mojado por la entrada de camiones
- Sala de lavado o zona de baldeo donde el agua corre a diario
- Escalera de servicio con los peldaños pulidos por el uso
- Pasillo de cámara con condensación que deja el suelo húmedo
- Rampa de garaje comunitario que patina con lluvia o helada
Cómo hacemos los suelos antideslizantes en Navarra
El agarre se decide a pie de obra: miramos la pendiente, cuándo se moja la zona y quién o qué pasa por ella.
Dinos dónde patina
Una foto del tramo y dos datos nos orientan mucho: si resbala la gente o las ruedas, y si es por agua, por grasa o por las dos cosas.
Lo vemos sobre el terreno
Pisamos el tramo, miramos la pendiente, cómo drena y qué pavimento hay, y tomamos medidas. Luego te concretamos el grano y el importe, ya sin sorpresas.
Saneamos la base
Quitamos grasa y lo que esté suelto, fresamos o lijamos con aspiración y reparamos baches y labios de junta para que el relieve quede parejo.
Resina, árido y sellado
Damos la imprimación y la capa de resina, espolvoreamos el árido en fresco, retiramos el sobrante y cerramos con el sellado.
Reabrimos el paso
Si la rampa o el muelle no pueden quedar cortados del todo, vamos por mitades. Te indicamos cuándo vuelve a poder pasar cada cosa.
Pavimento antideslizante: qué cambia el precio por m²
- Metros y tramos. No es igual un muelle entero que varios tramos sueltos repartidos, con su montaje y desmontaje en cada uno.
- Grano y tipo de árido. El corindón y los granos gruesos encarecen el m² frente a un cuarzo fino.
- Estado de la base. Una rampa con grasa acumulada, baches o juntas rotas pide más preparación antes de la resina.
- Rampas y peldaños. La pendiente obliga a trabajar más despacio, y cada peldaño lleva su remate a mano.
- Fases y accesos. Mantener abierto un paso o tener mal acceso cambian cómo se organiza la obra.
Pavimentos antideslizantes en toda Navarra
Hay rampas y muelles que resbalan en toda Navarra, y a todos vamos: aquí tienes algunas localidades donde trabajamos.
Dudas sobre suelos antideslizantes en Navarra
Un multicapa con árido de cuarzo o corindón, con el grano bastante marcado, porque la pendiente pide más sujeción que un tramo plano. Si por ella suben carretillas cargadas, tiramos hacia el corindón, que aguanta mejor la rodadura sin perder el relieve.
Algo más que un suelo liso, y por eso ajustamos el grano al mínimo que dé seguridad. La capa de sellado redondea el relieve, de modo que la suciedad no se agarra tanto. Con agua a presión o fregadora de cepillo se limpia bien.
Muchas veces basta con trabajar por encima. Si la base está firme, preparamos la superficie y aplicamos encima el sistema con árido. Solo hay que tocar más a fondo cuando lo de debajo está suelto o hueco, y entonces conviene una reparación previa de la solera.
Sí, con el espesor y el árido adecuados. En un muelle se junta todo: giros cerrados, el borde que recibe golpes y agua que entra del exterior. Reforzamos esas franjas y dejamos un remate limpio en el borde, que es por donde primero se rompería.
Pasamos a ver los tramos que resbalan, comprobamos la base y entonces te decimos un importe que ya no se mueve, antes de empezar la obra. Con una foto te podemos orientar sobre el sistema, pero el número sale de haberlo visto.
Sí. En el norte, con tanta lluvia, lo que más nos piden son accesos y rampas; en la Ribera, muelles y zonas de baldeo de la industria agroalimentaria. Llevamos el árido y las máquinas allí donde esté el tramo que resbala.
¿No ves lo que necesitas?
Puede que tu suelo no se parezca al de esta página. Cuéntanoslo: vemos la base y te decimos qué le conviene, y si hay más suelos, los miramos en la misma visita.
¿Dónde te resbala el suelo?
Mándanos una foto del tramo y dinos si patinan personas o ruedas, y si es por agua o por grasa. Con los metros aproximados, te decimos qué grano le iría y vamos a verlo.